Detectar estas fallas a tiempo no solo protege tu piel, sino que prolonga la vida útil de tu prótesis.
Si el encaje no está alineado con el eje de tu brazo, la fuerza se distribuirá mal, causando fatiga muscular y posibles rozaduras.
Apretar demasiado los cierres corta la circulación. La prótesis debe estar firme, pero nunca debe causar latidos o frío en los dedos.
No revisar tornillos y uniones puede causar un fallo mecánico durante una tarea importante. La seguridad depende de la inspección.
Si hay pliegues de piel atrapados, aparecerán ampollas. Asegúrate de que la piel esté estirada y cómoda antes de cerrar los ajustes.
Mover el brazo con brusquedad mientras te colocas el equipo estresa las articulaciones mecánicas. Hazlo con movimientos suaves.
Tómate 30 segundos extra para revisar estos puntos. En la biónica, la paciencia es más rápida que la reparación.